lunes, 2 de noviembre de 2009

Definición del Objeto y su relación con la Investigación en Trabajo Social.
Un ejemplo Aplicado.
El Objeto de Intervención en Trabajo Social.
En el presente artículo se definirá cual es el Objeto Materia del Trabajo Social, el cual es importante definir para saber como dirigir una adecuada intervención para la modificación positiva de la problemática social. Se planteará la importancia de la intervención, la investigación y el diagnostico, los cuales condicionan la acción práctica profesional, la cual intentara modificar la situación problema a tratar.
El Objeto del Trabajo Social a lo largo del tiempo, se ha ido definiendo de distintas formas, pero en el fondo siempre ha sido el mismo. Por lo tanto, este cambio de definición básicamente ha influido en la forma de actuación profesional, más que en el Objeto en si, debido a que por ejemplo, si el Objeto se definiera como se hizo hace algunos años atrás, por autores como Swithum Bowers, seria un Objeto de caso individual que se presentaría como una enfermedad social, un problema individual, un desajuste personal, de cualquier persona que demande la ayuda del profesional de la acción social, dentro de un entorno social de relaciones interpersonales. “En el primer caso se encontraría toda persona que demanda ayuda al asistente social. La segunda sugiere categorías como persona desordenada socialmente,
individuo desajustado, persona con problemas o enfermedad social. En la tercera posibilidad se hace referencia a las relaciones sociales como tema central del Trabajo Social de Caso”. (Zamanillo T. y Gaitán L; Año 1992; Pagina 66). En este sentido el Objeto se define como la situación problema que sobreviene sobre un individuo, el cual se centra en el problema que acontece en su vida. La situación se definiría en este caso como un problema humano que acontece en la vida de un sujeto de acción, inmerso en un medio social. En este sentido se destaca nuevamente la importancia de la definición del Objeto Materia del Trabajo Social, debido a que la definición de “situación” como problema humano, direcciona nuestra acción profesional. Definir de forma correcta nuestro Objeto de intervención nos permite designar correctamente el tratamiento a realizar. “Concluye Bowers que el Objeto del Trabajo Social de Caso es el ser humano en una situación total… Sin embargo, según señala David M. Kaplan, el concepto de situación, como un aspecto de los problemas humanos, no es una idea nueva en el Trabajo Social” (Bowers y David M. Kaplan En: Zamanillo T. y Gaitán L; Año 1992; Pág. 66)
El Objeto del Trabajo Social se puede definir como una situación problema, un mal, un malestar social, o una problemática humana que afecta la vida
de las personas. Sin embargo, debemos tener claro que definir el Objeto no es algo simple, debido a que el trabajador social debe definirlo desde su punto de vista profesional, sin dejar de lado las apreciaciones de las personas que viven el problema y las instituciones que lo abordan. “No podemos esperar que nuestra apreciación de un problema sea única y correcta por ser nuestra interpretación: sino por el contrario, es muy posible que quienes viven el problema tengan una visión mucho más correcta y adecuada del mismo…” (CELATS; Año 1997; Pág. 104)
Lo primero que es necesario realizar en el quehacer profesional es la reflexión crítica sobre el cómo conocer y el cómo actuar o intervenir, debemos entender cual es nuestro Objeto Materia para realizar un buen diagnostico que represente de forma adecuada la problemática a tratar. Desde los inicios de la disciplina profesional, el Trabajo Social a destacado la importancia del diagnost
ico para la acción profesional, debido a que el diagnostico al que podemos llegar direcciona el tratamiento o interveción que realizaremos para modificar la problemática tratada.
La compresión e interpretación de los problemas sociales debe ser una cuestión previa a la intervención, es decir, es importante definir el Objeto antes de designar un tratamiento. Nuestro quehacer y nuestra intervención debe estar primero guiado por un diagnostico adecuado que realicemos a través de nuestra investigación social. “…la aprehensión intelectual de los problemas es una cuestión previa al modo de resolverlos” (Zamanillo T. y Gaitán L; Año 1992; Pág. 66).
Como profesionales de la acción social debemos ser concientes de que actuamos sobre problemáticas sociales, que para los sujetos se presentan como males concretos, es por esto que es de suma importancia saber definirlos, para determinar sus causas, y los efectos que agravan o mantienen el malestar. Nuestra acción tiene como fín actuar sobre los males sociales, sean estos individuales o colectivos, trabajar para transformar la injusticia social en bienestar social, para que los sujetos de acción logren crecer como personas y desarrollar una vida digna. Debemos comprender el Objeto definiéndolo como, un individuo o grupo de individuos inmersos en un medio social que presentan una situación problemática en sus vidas. “Las ideas de individuos-situación-problema-medio social indican que, en el proceso de creación formal del Objeto del Trabajo Social, lo especifico y diferenciador del mismo consiste en alguna combinación de las mismas”. (Zamanillo T. y Gaitán L; Año 1992; Pág. 71)
La investigación Social es también de suma importancia para lograr definir correctamente el Objeto Materia, debido a que nos proporciona las herramientas necesarias para poder comprender la realidad abordada, debido a que nos aporta
los medios para obtener información relevante para nuestro actuar profesional, ya que a través de los procesos de codificación de la situación, y los medios de recolección de información relevantes de la realidad estudiada, podemos realizar un buen diagnostico acorde a las necesidades de los sujetos, e intervenir de la forma más adecuada. “La investigación es un instrumento que nos ayuda a llevar a cabo nuestro objetivo principal: intervenir en una situación para modificarla”. (CELATS; Año 1997; Pág. 112)
  • Un ejemplo Aplicado.

La Necesidad Social abordada Será la “Salud en Hospitales Públicos".
El problema de la sobre población hospitalaria o hacinamiento poblacional en hospitales públicos, es un problema complejo que aún en estos días afecta a gran parte de la población chilena, el problema se presenta de diversas formas.
Para el paciente, y su familia el problema se presenta con la incomodidad que les provoca el estar completamente hacinados en pequeñas salas, sin ni siquiera tener el más mínimo espacio de privacidad e intimidad durante su estancia de convalecencia, o en algunos casos de estados terminales de salud, en el Hospital. En algunos casos es tal el hacinamiento que los pacientes y usuarios del sistema de salud pública deben pasar sus días de internos hospitalarios en camillas, en las salas de espera, solo protegidos por una cortina de tela. Los pacientes y sus familias sienten gran incomodidad, y desagrado debido a que constantemente están expuestos a escuchar gritos, quejas, lamentaciones, vómitos, e informaciones médicas de los otros pacientes, que se encuentran igual de hacinados que ellos. Los pacientes y sus familias sienten impotencia, y frustración debido a que deben esperar largos periodos de tiempo por atención, debido a la falta de personal (en el caso de las ambulancias ocurre lo mismo y las urgencias no son atendidas y trasladas oportunamente). Pacientes críticos, que se encuentran en muy malas condiciones de salud, deben esperar con gran impaciencia y dolor (debido a sus malestares) por una atención. Además de esto se sienten impotentes, pues piensan que por ser pobres están obligados a acceder solo a la salud pública (sienten que es su única opción). Tienden a pensar que los hospitales privados tienen mejores condiciones de atención a los pacientes, lo cual se debe en gran parte por la falta de información de los usuarios a cerca de los programas de protección social a los que pueden acceder.
Para el organismo estatal, en especial para el Ministerio de Salud, es de gran preocupación la problemática que esta viviendo la población y para ello se han establecido políticas sociales que buscan erradicar el problema, para que las personas puedan tener una atención de salud digna, y adecuada. “Po
r ello los valores centrales que orientan el desarrollo de la salud pública son los siguientes: La lucha contra las desigualdades, como fundamento de la política pública en salud. El trabajo intersectorial, como elemento imprescindible para implementar acciones transversales que mejoren la salud de las personas. Consolidación de los servicios de salud pública como expresión de garantías a la ciudadanía”. (Comité Sectorial de Participación. Ministerio de Salud; Año 2009; Pág. 8)
El problema central que se esta viviendo en la salud pública, en especial en el Hospital Dr. Raúl Farias Gossens, no es la falta de recursos en si, sino más bien, es que aquel hospital atiende, y tiene asignada muchas personas (más de las que puede atender). Debido a que son seis las comunas que le corresponden tiene un nivel muy alto de población que demanda su servicio. El recinto no es lo suficientemente amplio para atender a tal cantidad de población, y recibe los mismos recursos económicos, y humanos que otros hospitales que tienen mucha menos población asignada.
Esta situación no solo afecta a los pacientes y sus familias, sino también a los funcionarios, los cuales no se encuentran en las mejores condicione
s de trabajo, ya que sus jornadas son bastante más extenuantes que las de otros funcionarios de la salud, debido a que deben atender a muchas personas más, las cuales se muestran por lo general agresivas e irritadas producto de la mala atención, y la incomodidad del lugar.
Las demandas de los usuarios y los funcionarios son claras, los pacientes quieren, mejor atención, y espacios amplios para pasar sus días de convalecencia. Y los funcionarios necesitan más apoyo de personal, debido a que no dan abasto para toda la población que demanda el servicio, además de un recinto más amplio en donde los pacientes y sus familias puedan estar cómodas, y al mismo tiempo ellos también.
Como profesional de la acción social se propone realizar talleres de información acerca de los programas a los cuales las personas pueden acceder para que de esta forma conozcan sus derechos y garantías sociales en el marco del sistema de protección social que presenta el Misterio de Salud.
La accesibilidad a una salud de calidad es un derecho y la población
debe estar informada acerca de la disponibilidad de recursos que se les presentan es por esto que la intervención se dirigirá hacia la educación de la población acerca de los programas a los que puedan acceder, a través de redes como la “Red Protege”, para que de esta forma se encuentren informados acerca de los servicio que pueden utilizar y demandar.
La situación abordada es un problema de asignación poblacional, más que de mala atención o capacitación del personal. En este sentido se formulará un proyecto que se enviará a las instituciones correspondientes para que estas tomen las medidas más adecuadas al respecto.
En cuanto a las demandas de los funcionarios, las mejoras del sistema que podamos lograr a través del trabajo en conjunto, con el Ministerio de Salud (y sus políticas públicas), condicionaran mejores condiciones de trabajo para el personal hospitalario.
La información y los datos recolectados para determinar cuales son los problemas centrales de esta situación de hacinamiento, y para generar el diagnostico fueron obtenidas a través de las técnicas de observación, entrevistas a pacientes y funcionarios, y encuestas.

  • Bibliografía:
    CELATS, (1997). La práctica profesional del trabajador social, Módulo II, El problema del Objeto de la intervención de Trabajo Social. Elementos teóricos de la Guía de análisis. Hvmanitas: Buenos Aires. - CELATS.

    Zamanillo Teresa, y Gaitán Lourdes, (1992). Para Comprender el Trabajo social. Capítulo 3, Tema 3: El Objeto. Verbo Divino: Navarra. Pág. 66-70.

    Comité Sectorial de Participación. Ministerio de Educación, (2009). Guía para Dirigentes Sociales. Ministerio de Salud. Protege. Red de protección social. Gobierno de Chile. Ministerio de Salud. (paper)


domingo, 11 de octubre de 2009

Métodos Clásicos del Trabajo Social
El Método de Caso y sus implicaciones.
En el presente artículo se planteara que el Método de Caso es un método necesario y de suma importancia para la práctica y la intervención que realizamos como trabajadores sociales. Se propondrá la tesis que plantea que el Método de Caso en la actualidad es un método de actuación profesional de suma importancia para nuestro quehacer profesional, debido a que, a través de su enfoque teórico, aporta un sin número de características singulares y particulares de nuestros sujetos, y además nos proporciona un camino o procedimiento necesario y fundamental para abordar, de la mejor forma posible las problemáticas sociales de un, o unos determinados sujetos de acción (el sujeto y su familia). En este artículo se expondrá el porqué algunas posturas tienden a criticar la tipología de actuación “prestacional” que se incorpora en el procedimiento del Método de Caso como una forma de intervención profesional. También se expondrán las críticas del Método en si, y se explicará el porqué el Método de Caso es necesario para nuestro quehacer profesional.
El Método de Caso es un método que surge a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, el cual concibe la acción profesional como asistencia, aunque con el paso del tiempo se ha comprendido que el Método de Caso no solo interviene, a través del asistencialismo. Junto con el Método de Grupo recoge las perspectivas psicologistas del Trabajo social.
El Método de Caso plantea que la acción social debe ser una acción casuística, es decir, relativa a los diversos casos particulares de nuestro objeto. Durante los primeros años del siglo XX, esta acción casuística del trabajo profesional, se ve realmente impulsada e influenciada por el liberalismo que comienza a imponerse a nivel mundial. Esta expa
nsión del liberalismo también influyo en nuestra profesión, debido a que la acción profesional se alineo en la misma dirección que el modelo de desarrollo capitalista. “Un primer momento representado por un punto de vista teórico – ideológico sostenido en el liberalismo, con el énfasis puesto en el individualismo, en la competitividad, en la ayuda arbitraria y paternalista ante los problemas que aparecen como defectos de las personas… El Trabajo Social de Caso Individual encarna el ideal liberal “a cada uno según su merito”, con una implícita aceptación de… la economía liberal de mercado, en la que la competencia de los individuos y la propia habilidad permiten la superación y el éxito social” (González Saibene, Alicia; Año 1996; Pág. 6 y 7)
El Método de Cas
o tiene la particularidad de poner énfasis en los individuos y sus familias (yo – individuo), planteando que las personas deberían surgir y mejorar sus calidades de vida de forma aislada, gracias al esfuerzo individual y el merito propio. El Trabajo Social se vuelve paternalista y asistencialista, ya que se piensa que es fundamental asistir a las personas para que estas gracias a sus competencias y méritos propios puedan transformar su realidad, y mejorar sus vidas. Con esta forma de hacer trabajo social se intenta cambiar la realidad social global partiendo desde las problemáticas particulares de los individuos, para desde ahí transformar la realidad social de todos. Esta forma de hacer Trabajo Social se ve claramente influenciada por los acontecimientos sociales e históricos que ocurren en el mundo a comienzos del siglo XX.
El momento en el cual este método tuvo su mayor auge fue en los comienzos de la estructuración profesional de nuestra disciplina (etapa pre – profesional), impulsado por profesionales como Mary Richmond, la cual hizo el primer intento por separar la inmediatez del trabajo voluntario con la profesión. Es por esto que durante estos años nace el Método de Caso influenciado por las tendencias y paradigmas positivistas que intentaban legitimizar la acción social como profesión.
Todo esto acontece debido al impulso e importancia que adquiere el sistema económico y de desarrollo liberal, además del predominio y hegemonía que hasta el día de hoy provocan las ciencias duras, hacia las mal llamadas ciencias blandas.
Se plantea que este método brinda una mirada estática de la sociedad, se fundamenta en
el paradigma positivista, donde se ve a la sociedad como un todo de problemas individuales los cuales deben ser tratados de forma aislada para desde ahí solucionar las problemáticas de la sociedad global.
“El positivismo, al brindar una perspectiva estática y naturalista de la sociedad y una visión atomizada de la misma, que aísla al individuo y a la situación problema y concibe lo social como la suma de aquellos , se constituye en otra de las vertientes que nutre la profesión” (González Saibene, Alicia; Año 1996; Pág. 7)
El Método de Caso (y el de grupo también) evidencia una clara influencia teórica de las perspectivas psicologistas (como el conductismo y la psicología social), ya que a través de estos medios se intentaba legitimizar la profesión frente a las ciencias duras, y para ello se tomaron estas perspectivas desde las Escuelas Psicologistas.
“Modelos Tradicionales: Hacen referencia al conjunto de propuestas de acción de corte psicologista, psicodinámico, y conductista (con influencia clínica y terapéutica especialmente referida a la salud mental…” (Vélez Restrepo, Olga; Año 2003; Pág. 75)
El asistencialismo es una tipología de actuación profesional, que se lleva a la práctica constantemente en nuestro quehacer profesional. En algunos casos también se le puede denominar asistencia prestacional o asistencia social. Tal cual como lo dice su nombre busca satisfacer las necesidades básicas de la población mediante la prestación de servicios sociales y materiales, con el fin de entregar un soporte a los individuos que necesitan de forma inmediata una respuesta a sus problemáticas para enfrentar una situación de crisis, o una problemática particular. Para asistir a estas personas el Método de Caso trabaja con el Modelo de Atención en Crisis y el Case Work. Ambos son modelos de intervención profesional que permiten asistir a los sujetos de manera integra (no como una mera intervención benéfico asistencial).

El asistencialismo muchas veces ha sido cuestionado y criticado, ya que en efecto, a medida que hemos avanzado en el transcurso del tiempo se ha resaltado mucho más el trabajo promocional, sin embargo el trabajo social asistencial es de suma importancia, ya que es necesario para afrontar algunos tipos de realidades particulares y circunstancias puntuales que especifican una necesidad de satisfacción inmediata. Por ejemplo: una persona en situación de calle que no ha ingerido alimento alguno necesita la asistencia inmediata que satisfaga su primera necesidad de hambre, o una persona que ha sufrido un cambio traumático o brusco en su vida, como una adolescente que presenta un embarazo no deseado, necesita la asistencia en crisis.
La tipología asistencialista ha sido bastante criticada, ya que se piensa no soluciona el problema de fondo, y no busca la razón o raíz profunda de la problemática de la gente. Los pensamientos más críticos de la tipología prestacional, plantean que a través del asistencialismo se entregan soluciones vanas e ingenuas a nuestros sujetos de acción, ya que la crítica básicamente se fundamenta en que no sirve de mucho asistir siempre a una persona cuando es de mayor importancia prevenir y promover la superación de la problemática. Otro aspecto que se crítica de esta forma de actuación y acción social, es que aleja a la profesión de su carácter científico, debido a que, la profesión se ha intentado legitimizar como ciencia (hasta el día de hoy que continúan lo debates sobre el tema). Las ciencias duras generan un dominio invisible frente a las ciencias blandas (ciencias humanistas y sociales), y el Trabajo Social constantemente se esta intentado posicionar en un más alto status a nivel profesional. El asistencialismo concebido como una práctica caritativa filantrópica (etapa benéfico - asistencial) reduce el valor científico de la intervención profesional.
“La transformación de la caridad en filantropía ha constituido un progreso, la limosna reemplazada por la ayuda más continua ha contribuido, en cierta medida, a la satisfacción de las necesidades inmediatas… No es necesario insistir sobre lo que este modo de obrar tiene de poco científico: los pobres ayudados de esta manera no logran casi jamás salir de su miseria; debilitados y enfermizos, no ganan más que un salario insuficiente o irregular. Mantener la vida no es bastante: es necesario conservar la salud y las fuerzas” (Matus, Aylwim, y Forttes; Año 2004; Pág. 38)
El asistencialismo ha sido y seguirá siendo muy cuestionado por algunas posturas paradigmáticas. A pesar que se admite que el servicio prestacional es una tipología de actuación profesional necesaria para la satisfacción inmediata de las necesidades de los sujetos (sean necesidades físicas, emocionales o otras), se plantea que a la larga no soluciona el problema de fondo, lo cual para muchos es de mayor necesidad e importancia.

Es una solución superficial y simple para problemáticas a menudo mucho más complejas. Se plantea que la asistencia benéfica o social muchas veces es mal aprovechada por los asistidos, ya que muchas veces ellos no están en las condiciones para asumir un compromiso con sus propias necesidades más básicas. Por ejemplo: en el caso de la gente en situación de calle, que muchas veces presentan adiciones de algún tipo, si son asistidos con bienes materiales ellos muchas veces no se encontraran en las condiciones para lograr darse cuenta de que es lo más necesario para ellos, que es lo más necesario para mejorar su calidad de vida. Lo más probable es que los bienes materiales que se les entregaron los vendan para obtener dinero y poder comprar drogas paras satisfacer su adicción. En este caso la asistencia social no cumple ningún rol positivo para el sujeto de acción, ya que él seguirá siendo adicto, y su problemática de fondo (adición) no ha sido correctamente abordada por los profesionales. “Este sistema, designado muy a menudo bajo el nombre de caridad, ha fracasado completamente porque después de haber gastado mal o bien (y tantas veces muy mal) el dinero recibido, los asistidos quedan en la misma situación aflictiva anterior con la circunstancia agravante de acostumbrarse a vivir de la ayuda ajena más bien que del esfuerzo propio” (Matus, Aylwim, y Forttes; Año 2004; Pág. 39)
Sin embargo, se ha avanzado en el tema, y las críticas se han apaciguado, debido a que la asistencia, ya no es vista como una mera obra de caridad, hoy en día el asistencialismo sigue siendo necesario, pero cambio su carácter benéfico asistencial por una asistencia más constructiva para nuestros sujetos. “…Hoy las acciones benéfico – asistenciales son un resabio de otras épocas, en la que los ricos cumplían con su deber de conciencia, repartiendo migajas y restos de sus festines” (Ander – Egg, Ezequiel; Año 1984; Pág. 260)
El Método de Caso ha recibido duras críticas paradigmáticas que han nacido como respuesta a los fracasos de los intentos de los Modelos Clásicos por superar las problemáticas y aflicciones de la gente. Estas posturas plantean que se tiene una visión ingenua de ver la realidad y de intervenir en ella, criticando su concepción liberal e individualista de acción. Como se dijo anteriormente el Método de Caso, se ocupa de las aflicciones individuales y aisladas de los sujetos y sus familias para desde allí abordar la realidad social global, perdiendo el factor comunitario de la realidad social. “Con ella comienza y queda caracterizado ese periodo llamado después Clásico o Tradicional, configurado por una visión ingenua, acrítica y maniquea de las relaciones sociales, sostenido en la comprensión de la solución de los problemas sociales globales partiendo de cada uno de ellos aisladamente, por no comprender ni cuestionar la ideología dominante…” (González Saibene, Alicia; Año 1996; Pág. 6)
Este método a pesar de ser cuestionado por algunas posturas por su carácter asistencial e individualista de ver e intervenir en la realidad social, es muy necesario para la práctica, debido a que aporta a la acción profesional el carácter individual de las problemáticas que afectan a nuestros sujetos, proporcionando una nueva forma de ver la realidad, ya que a través de los casos particulares se logrará entender la complejidad de la realidad social global.
En síntesis, en este articulo se plantea que el Método de Caso al igual que todos los Métodos Clásicos son de suma importancia para nuestro quehacer profesional, debido a que para realizar una buena intervención profesional debemos abordar la realidad desde diversas posturas paradigmáticas, para desde ahí rescatar lo mejor de cada una. No debemos dejar de lado el Método de Caso satanizandolo por su carácter asistencial, debido a que en la actualidad la asistencia, ya no es una mera obra benéfica, sino mas bien es una acción mucho más contractiva para los sujetos. El Método de Caso es necesario para la profesión, ya que gracias a su forma de intervención social que incorpora a los sujetos y sus familias se puede vislumbrar la importancia de las relaciones individuales de las personas, y de esta forma comprender la realidad global. Para esto debemos comprender las subjetividades de todas las personas.
El método Comunitario, el de Grupo o el de Caso, deben complementarse para realizar una intervención profesional más integra, que aborde todas las características de la realidad social. Los Métodos Clásicos deben funcionar complementariamente no de forma aislada, ya que hacer esto podría significar abordar la realidad inapropiadamente, dejando de lado algunos factores que no incorpora el método que se decidió utilizar para la intervención, como por ejemplo la intervención social de asistencia del Método de Caso. “…La práctica profesional vinculada a la asistencia debe considerarse como complementaria, auxiliar y subsidiaria de la acción social contemporánea” (Vélez Restrepo, Olga; Año 2003; Pág. 70). El Trabajador Social debe comprender que como profesional puede intervenir la realidad de manera integra complementando estos métodos, ya que por ejemplo el método comunitario, al igual que otros métodos (como el método único) algunas veces tiende a perder el factor individual y subjetivo de las problemáticas de las personas, y su influencia (como individuos particulares) en la realidad social global. Se pierden las subjetividades propias de las personas tendiendo a masificar la realidad, desconociendo la fuerza que tienen los sujetos individuales en la vida colectiva. “El ideal profesional de un método único, dinámico, flexible e integrador que permitiera superar la sectorización presente en la profesión, más que un intento fallido fue, a mi modo de ver, una ilusión homogeneizadora y masificadora de lo social que por la vía del comunitarismo opacó y desdibujó la subjetividad y diversidad presentes en la realidad social, invisibilizando a los sujetos de la acción social…” (Vélez Restrepo, Olga; Año 2003; Pág. 67)
Es necesario ser concientes de que la actuación profesional debe estar dirigida por un método que puede complementarse con características de otros para abordar la problemática social de forma integra. Se debe tener muy claro que como profesionales no debemos encasillarnos en un solo método, debido a que, como ya se menciono anteriormente, es necesario complementar las tipologías de actuación profesional, al igual que los procedimientos metódicos para de esta forma realizar una intervención profesional optima para nuestros sujetos de acción, ya que el método no es un fin en si mismo, es decir, no se debe olvidar cuál es el objetivo por el cual se trabaja, o cuál es el objeto de la intervención profesional, en síntesis cuál es el fin por el cual se trabaja con dicho método. Es por esto que se debe tener claro cual es el fin profesional, y saber cuales son los métodos ha utilizar. La forma de ver la realidad y el método que se utilizarán para abordar el objeto dependen de nuestra postura paradigmática. Todo método se construye sobre una forma particular de ver la realidad, y desde ahí, desde nuestro fin y nuestra forma de ver la realidad debemos comenzar a construir el Método Profesional.
  • Bibliografía:

    Ander – Egg, Ezequiel (1984). Historia del Trabajo Social. Capitulo 7: Evolución Histórica del Servicio Social en América Latina. Buenos Aires: Humanitas.

    González Saibene, Alicia (1996). Una Lectura Epistemológica Del Trabajo Social. Revista Temas y Debates de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Año 1, Nº 1, 2 – 22. Rosario: Universidad Nacional de Rosario.

    Matus, Teresa, Aylwin de Barros, Nidia. y Forttes, Alicia (2004). La Reinvención de la memoria. Indagación sobre el proceso de profesionalización del Trabajo Socia Chileno 1925 – 1965. Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile.

    Vélez Restrepo, Olga Lucía (2003). Reconfigurando el Trabajo Social: Perspectivas y tendencias contemporáneas. Buenos Aires: Espacio.























































miércoles, 9 de septiembre de 2009

diagnostico de la realidad mundial y local: el fenomeno de la Globalización



Diagnostico de la realidad Mundial, Latinoamericana, y sus proyecciones futuras.
Impacto de la Globalización en las sociedades Modernas: Las dos caras de la mundialización.

En el presente artículo se plantearan las problemáticas actuales relacionadas con el nuevo fenómeno que denominamos globalización, se expondrá que la globalización es un fenómeno moderno que ha cambiado las estructuras y organizaciones sociales del mundo actual, ha traído cambios importantes a nivel mundial, logrando que nuestras sociedades contemporáneas se vuelvan cada día más complejas. La pregunta es: ¿estamos todos preparados para el impacto de este proceso mundial?, ¿Qué pasa con las sociedades latinas?, ¿cómo se enfrentan a este fenómeno?

Pensar que la globalización, o mundialización (como también se le puede llamar) es un proceso fundamental y únicamente relacionado al ámbito económico es un error, ya que los cambios y transformaciones que este proceso ha realizado en las estructuras y organizaciones sociales que se han provocado a lo largo de los últimos años también han sido de un impacto importante a nivel mundial, dejarlos sin análisis seria negativo, ya que se dejaría de lado un factor importante que influye en los cambios sociales de todo el Mundo. Se han realizado transformaciones, a nivel de las identidades culturales de todas las regiones, en especial, en nuestros suelos latinoamericanos, los cuales han reaccionado con transformaciones provocadas por este proceso de mundialización, el cual se impone.
El impacto que provoca en las sociedades mundiales este fenómeno puede ser negativo, ya que daña los estados nacionales, en donde se provoca un conflicto importante en las identidades nacionales latinoamericanas las cuales nacieron gracias a un sentimiento de pertenencia importante de identidad nacional, de identidad de pertenencia hacia un estado, este articulo involucrara y tratara mucho este tema, ya que es importante analizar cómo es que los latinoamericanos hemos manejado este proceso.
Sin embargo, la mundialización también ha traído aspectos positivos para el Mundo, como por ejemplo el avance de la tecnología y la expansión del mercado a nivel mundial.
Una de las preguntas centrales que se intentara responder con este artículo es: ¿cuál es el precio que debemos pagar los latinoamericanos por sumergirnos en este proceso mundial?

Como trabajadores sociales es fundamental que manejemos este tema con seriedad, debido a que nuestro quehacer profesional será desarrollado en sociedades que han cambiado, que se han reformado junto con la transformación del mundo entero. Este fenómeno actual de mundialización ha cambiado la mentalidad y la identidad de las personas, las cuales serán nuestros sujetos de acción. El mundo ha cambiado y nosotros deberemos cambiar con el, transformarnos de modo que seamos personas críticas de la sociedad. Aprender sobre este tema y manejarlo es una herramienta que nos servirá mucho, para comprender cómo y por qué van cambiando las problemáticas de la gente.

Las dos caras de la Globalización: Un impacto negativo y positivo.

La mundialización es un fenómeno actual, que ha transformado nuestras modernas sociedades para bien pero también para mal, su impacto ha sido en muchos casos negativo, ya que se piensa que el Estado Nacional esta llamado a desaparecer.
La globalización ha logrado que la industria tenga una orientación mucho más mundial en la actualidad que hace un decenio, la tecnología empleada ha facilitado el movimiento de inversiones industriales, y con respecto a las transformaciones sociales es aún más destacable decir que la mentalidad de la población también se ha modificado, se ha direccionado al consumismo exacerbado, también de orientación mundial.
El Estado Nacional fue creado como un artefacto de los siglos XVIII y XIX que buscaba crear sentimientos de pertenencia, de un grupo de personas hacia un territorio determinado. Hoy la realidad es muy distinta, ya que se piensa que el Estado Nacional esta llamado a desaparecer, debido a que en la actualidad no es necesario el artefacto estatal - nacional para guiar las funciones de los mercados mundiales, ya que estos funcionan perfectamente por su cuenta, gracias a la mano invisible de mercado. Los Estados Nacionales se comienzan ha venir abajo, ya que en la actualidad no es necesario que cumplan el papel de creadores de mercado, sino mas bien tienden a estorbar en este proceso; por motivos de expansión del proceso de globalización, perdió el importante papel que tenia como unidad significativa de participación en la economía global. En este mundo sin fronteras estas unidades de tradición definidas en términos políticos tienen cada vez menos que aportar, y el problema fundamental radica en que se comienza a perder soberanía política, tiene menos libertad para hacer sus contribuciones, el Estado – Nacional se ha vuelto un mero figurante en la economía mundial. “América Latina se esta quedando sin proyectos nacionales. La perdida de control sobre las economías de cada país se manifiesta en la desaparición de la moneda propia (Ecuador, El Salvador) en sus devaluaciones frecuentes (Brasil, México, Perú, Venezuela) o en la fijación maníaca al dólar (Argentina). Las monedas llevan emblemas nacionales, pero ya representan poco la capacidad de las naciones de gestionar soberanamente su presente” (García Canclini; Año 1980; Página 25)
Con respecto a la soberanía económica los Estado – Nación se comienzan a forjar como falacias manifiestas, ya que aunque mantienen cierto poder político, su soberanía en cuanto a decisiones propias se ven limitadas por las políticas exteriores. El Estado – Nacional comienza a volverse una ficción nostálgica, y se infiere que lo antes mencionado (la perdida de soberanía política) es uno de los costes de sumergirnos en un proceso de Mundialización de tal envergadura. “El proceso de globalización empezó expandiendo a las naciones – estado por todo el mundo, pero terminó por socavar su independencia. Esto se debe en parte a la creciente internacionalización de la economía y al surgimiento de bloques comerciales y políticos como la Comunidad Europea, lo que hace cada vez más difícil para las naciones seguir políticas significativamente diferentes a las del resto del mundo o de su grupo” (Jorge Larraín; Año 2004; Página 46).
El impacto de la globalización ha sido enorme, la vieja cartografía ya no sirve, no es más que una ilusión, ya que el mundo comienza a derribar fronteras.
La globalización no tan solo ha transformado los Estados Nacionales, de la forma antes mencionada, sino también a generado una expansión importante de la democracia liberal, por lo cual se podría pensar que es un hito positivo para el mundo, ya que tal cual como lo proclaman las Naciones Unidas, la democracia que se intenta implantar a nivel mundial, es una democracia participativa y representativa. De esta forma Saffirio plantea, que “…lo único indiscutido en materia de regimenes políticos es el principio de legitimidad. Nadie discute hoy en día que para gobernar se requiere el consenso ciudadano y para ejercer el poder se deben respetar los derechos humanos y los principios y normas del Estado democrático de Derecho” (Eduardo Saffirio: Año 2001; página 14). Es por esto que se piensa que el sistema democrático liberal también se ha visto globalizado.
La mundialización es un fenómeno irreversible, que se impone a todas las sociedades, el quedar fuera es un riesgo que muchas naciones evitan correr, ya que contiene elementos muy positivos para una mejor calidad de vida humana, debido a que la tecnología, ha llegado a prácticamente casi todos los rincones del mundo, el mercado se ha expandido, y algunos piensan que el capitalismo y la ciencia están transformando el mundo de forma muy benéfica. “…los análisis de Comblin, Higgott, Phillips, Newell, Quijano y Bauman no consideran suficientemente algunos elementos positivos de la globalización que tienen un carácter más universal, como por ejemplo la extensión de los medios de comunicación y entretención hasta las capas más pobres en ciertos países, las nuevas posibilidades de aprendizaje a través de Internet, el acceso creciente a una medicina exitosa en combatir males masivos (el SIDA, por ejemplo); los esfuerzos por introducir marcos legales y controles internacionales, por ejemplo en el caso de los derechos humanos (la propia detención de Pinochet en Londres habría sido imposible sin ellos); las campañas internacionales de protección del medio ambiente, la integración regional y la creación de Mercado comunes como la Unión Europea y el MERCOSUR, la disminución de nacionalismos estrechos en América Latina, etc.” (Jorge Larraín; Año 2005; página 78)
Sin embargo el impacto negativo que se ha provocado con este fenómeno ha sido también muy grande. Uno de los problemas que se han generado en los últimos decenios ha sido la distribución asimétrica de la riqueza, del avance científico – tecnológico y de la calidad de vida entre los países ricos y los países subdesarrollados.”Al estudiar movimientos recientes de globalización advertimos que estos no solo integran y generan mestizajes, también segregan. Producen nuevas desigualdades y estimulan reacciones diferencialistas” (Appadurai, 1996; Beck, 1997; Hannerz, 1996 En: Cultura híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad; Año 1980; Página 24).
Peor aún se podría decir que las brechas sociales se han incrementado entre los distintos países, ya que la integración de la economía a un sistema mundial provoca un impacto negativo en los países menos desarrollados, marginando a los países más débiles del sistema de desarrollo mundial, lo cual podría ser tremendamente perjudicial para sus naciones. “Para algunos como Bauman, los efectos positivos y los negativos no se distribuyen equitativamente en el mundo sino que conducen a una nueva polarización de ricos globalizados y pobres localizados” (Jorge Larraín; Año 2004, página 42).
La globalización es un fenómeno cada vez más creciente, y la liberación económica ha desencadenado una competencia feroz tanto al interior de los países así como entre ellos. A pesar de todo se han extendido las autocracias, y las desigualdades entre las sociedades se han acrecentado, al igual que la pobreza extrema.
El sentimiento de amor a la patria se ha perdido, es por esto que las naciones se han debilitado, el patriotismo va desapareciendo, y ya no es un rasgo característico de las identidades de las personas. Se piensa que el Estado – Nación comienza a morir, debido a que la nación como rasgo identitario de las sociedades, como sentimiento de pertenencia a un territorio, una lengua, una cultura, una historia, un común entre las personas, comienza poco a poco ha desaparecer, en este mundo que ya no tiene fronteras. “La identidad nacional ha sido especialmente afectada debido a la erosión de la autonomía de las naciones – estado” (Jorge Larraín; Año 2004; Páginas 45, 46)
Como consecuencia de este proceso de Mundialización el Estado deja de ser un poder absoluto, pierde autonomía política dentro de su propio territorio, pierde su carácter centralizador de decisiones colectivas al interior de su propia Nación. Los Estados en la actualidad, han tenido que adaptarse a las fuerzas de mercado internacionales, y en muchos casos, sobre todo en los países más débiles, como los son por ejemplo los países latinoamericanos, han tenido que subordinarse a esas fuerzas.
A pesar del gran debilitamiento de los Estados, estos deben seguir existiendo, ya que aparecen como el único contrapeso ciudadano y democrático ante el avance de las transnacionales, las cuales se imponen como un nuevo y secreto tipo de imperialismo indirecto.
En cuanto al impacto de la globalización en las mentalidades mundiales, se puede decir que los procesos globalizadores acentúan la interculturalidad moderna. Tienen un impacto importante a nivel de transformaciones identitarias y culturales, ya que se crean mercados mundiales, de intercambio de bienes materiales, y culturales. La mundialización ha permitido que las personas logren emigrar con más facilidad en el mundo. Los flujos de interacción que ocurren con este fenómeno disminuyen fronteras, e impactan las tradiciones locales en las regiones, propiciando la hibridación cultural. “En palabras de Beck, la globalización nos coloca ante el desafió de configurar una segunda modernidad, más reflexiva, que nos imponga su racionalidad secularizante sino que acepte pluralmente tradiciones diversas” (García Canclini; Año 1980; página 23).
La globalización a nivel mundial se ha impuesto con fuerza, y tal como dice García Canclini, este fenómeno puede ser visto como una dictadura homogeneizadora del mercado mundial.
El problema de la globalización es que los aspectos positivos y negativos de este proceso no se han distribuido equitativamente en el mundo. La globalización, a mundializado un sistema de desarrollo basado en el capitalismo salvaje, lo cual significa que el nivel de competitividad entre naciones se acrecenté, al igual que las diferencias sociales por la mala distribución de las riquezas y los recursos a nivel mundial. “La globalización en su encarnación actual de capitalismo informacional desregulado y competitivo, supera a los estados, pero articula a los segmentos dinámicos de las sociedades en todo el planeta, al tiempo que desconecta y margina a aquellos que no tienen otro valor que el de su vida” (Castells, Manuel; Globalización, identidad y Estado en América Latina; Año 1999,).
El neoliberalismo es un sistema económico y de desarrollo excluyente y egoísta, propicia el individualismo, destruye las sociedades, no cree en la justicia social, y convierte a las personas en seres consumistas. Sin embargo en este sentido el problema de la globalización, no es ella como fenómeno en si, si no más bien es el sistema económico y de desarrollo que se está implantando en todo el mundo, es él, el que esta provocando semejantes problemáticas mundiales. “El neoliberalismo no cree en la justicia social, rechaza la idea del bien común, absolutiza el mercado libre, se opone a los sindicatos como atentatorios a la libertad de la empresa” (Jorge Larraín; Año 2005; Página 80).
Con respecto a América Latina se puede decir que se ha transformado a medida que el mundo a cambiado, el impacto que ha tenido la globalización ha sido enorme, las naciones latinoamericanas como tal ya casi no existen, sus características identitarias más bien son la etnicidad, y el género. Los Estados han abandonado sus naciones para sumergirse en este proceso mundial que se ha impuesto. América Latina sigue sin desarrollarse, ya que su punto débil sigue siendo su baja capacidad tecnológica. A pesar de que se ha integrado a una economía global, su integración ha sido de forma desigual, con importantes costes, excluyendo a sectores sociales dentro de sus propias naciones. “América Latina esta integrada en la nueva economía global. Pero de forma desigual… El desarrollo desigual territorial se ha acentuado y la concentración de población y recursos en las grandes áreas metropolitanas sigue creciendo, suscitando tensiones sociales y deterioro medio – ambiental por falta de control y planeamiento de este proceso de urbanización acelerado. (Castells, Manuel: Globalización, identidad y Estado en América Latina; Año 1999)
Otro aspecto negativo de este proceso mundial, que ha influenciado al planeta entero a adoptar un sistema de economía y desarrollo basado en una dinámica destructiva de competitividad es que se ha provocado un deterioro masivo del medio ambiente, ya que la dinámica de este sistema no respeta ni a nuestro propio planeta. “Tanto en áreas rurales (Amazonía, Yucatán; delta del Orinoco; Bío – Bío y tantas otras) como en las periferias de las grandes metrópolis, se esta produciendo un deterioro irreversible del equilibrio ambiental que amenaza con degenerar en verdadero desastre ecológico” (Castells, Manuel: Globalización, identidad y Estado en América Latina; Año 1999).

En síntesis la globalización en un proceso mundial irreversible del cual no podemos escapar ya que se impone. Prácticamente todas, o casi todas las sociedades del mundo están inmersas en este proceso.
La mundialización es un fenómeno que impacta tanto positiva, así como negativamente al mundo, es por esto que se plantea las tesis de las dos caras de la globalización.
La mundialización es un proceso que complejiza aún más las relaciones sociales, debido a que provoca transformaciones de tremenda importancia en las relaciones sociales que afectan a todo el plantea. Aunque aporta aspectos positivos al mundo, como por ejemplo la tecnología avanzada, no se puede negar el gran impacto negativo que genera a nivel mundial.
La globalización no beneficia a todos por igual, las diferencias sociales a nivel mundial se han incrementado, mientras unos han obtenido grandes beneficios económicos, tecnológicos, médicos, educacionales, etc. otros han quedado marginados de los beneficios de este proceso. Se piensa que este fenómeno es un proceso fragmentado, que no beneficia a todos por igual. A pesar de que ha mejorado la calidad de vida a nivel planetario, se siguen generando exclusiones importantes dentro de la sociedad mundial, incluso dentro de las propias sociedades locales del plantea.
Sin embargo, el análisis realizado en este articulo apunta, y reflexiona sobre el cuidado que debemos tener al estudiar este fenómeno, ya que no podemos hablar de este proceso como un mero hecho negativo para el mundo, sino más bien se analiza que el problema no es la globalización en si, como fenómeno particular, ya que como Larraín plantea no se debe botar al niño de la bañera junto con el agua. El problema no es la globalización la cual ha beneficiado al mundo, sino más bien se debe decir que los conflictos han surgido del sistema económico y de desarrollo que se ha implantado a nivel mundial como un ente dogmático para los direccionamientos y lineamientos de trabajo de los Estados de todo el mundo. El Neoliberalismo es un sistema excluyente que genera constantemente competitividad entre las personas, olvidándose del bien común. La sociedad se ha empobrecido en valores, el Capitalismo a través de los procesos globalizadores ha generado en la población mundial un nuevo sentir que direcciona sus vidas, el “consumismo”. El Neoliberalismo propicia la individualidad, y la gente comienza a olvidar que todos vivimos juntos, es por esto que se han generado problemáticas de desigualdad social, y desastres medio ambientales.
El impacto que sí, podría atribuírsele a este proceso podrían ser los conflictos identitarios de las poblaciones mundiales. Las identidades de las personas se han transformado, junto con su mentalidad, su forma de ver el mundo, y la vida. Años atrás cerca de los siglos XVIII y XIX las identidades nacionales se vieron reforzadas (sobre todo en los países latinos), ya que sus Estados buscaron la forma de crear en sus poblaciones, sentimientos de pertenencia a un territorio, a una nación determinada, para poder tener un cimiento en donde implantar los proyectos estatales de aquellos años, para poder forjar los respectivos aparatos de poder correspondientes. Es por esto que durante mucho tiempo las identidades latinoamericanas se basaron en el patriotismo, sin embargo con las transformaciones que la mundialización ha traído, en la actualidad las identidades de las personas se han reformado y trasformado a identidades étnicas o de género. La identidad nacional esta desapareciendo debido al impacto de los procesos globalizadores. Las naciones fueron abandonadas por sus Estados, lo cual transformo las sociedades enteras.
Sin duda la globalización ha traído consigo problemáticas a las naciones más débiles del planeta, aquellas que estaban en condición de subdesarrollo, e incluso aquellos que se encuentran en vías de desarrollo han sido las que más problemas han tenido para implantarse en un sistema de esta envergadura. Los países latinoamericanos, junto con todos los demás países del llamado tercer mundo, no se encuentran en las mismas condiciones que los países desarrollados para enfrentar este actual proceso de desarrollo, esto ha generado problemáticas en nuestros países, los cuales se presentan con mas debilidades para enfrentar el sistema globalizado, ya que se han debido subordinar a un dominio indirecto de las potencias mundiales, las cuales tienen gran parte del control de sistema mundial de desarrollo, el cual ha sido expandido gracias a la globalización.
Nosotros como profesionales sociales debemos tener conocimiento de los impactos que provoca este fenómeno en la realidad del mundo, debemos tener claro que el concepto de sociedad se ha transformado debido a un proceso de globalización que ha derribado fronteras, para bien o para mal es una realidad tangible, y es necesario que como profesionales del Trabajo Social, nos encontremos con las herramientas necesarias para afrontar la realidad contemporánea del mundo, desde nuestro propio quehacer profesional.
Las sociedades se han transformado, ya no son las mismas de hace años atrás, debemos ser concientes de esto, tener el adecuado conocimiento, y la debida capacidad de comprender como impacta la historia mundial a las sociedades y a nuestro propia direccionamiento profesional.
La globalización trae consigo una paradoja indiscutida, debemos estar preparados para realizar un análisis objetivo del tema, es por esto que se plantea que la globalización ha provocado cambios positivos y negativos en el planeta. No debemos culpar solo a la globalización de las problemáticas e injusticias del mundo.

bibliografía.

La bibliografía obtenida para la argumentación del presente artículo se obtuvo de los siguientes autores, y sus respectivos textos:

Castells, Manuel: Globalización, identidad y Estado en América Latina. PNUD. Ciudad Santiago. Año 1999.

García Canclini, Néstor: “Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de la modernidad”. Editorial Grijalbo. Ciudad México. Año 1980. Páginas 13 - 31

Larraín, Jorge: ¿América latina moderna? Capitulo III: Globalización, neoliberalismo y mercado. Editorial LOM, Ediciones. Ciudad Santiago. Año 2005. Páginas 61 – 83.

Saffirio Suárez, Eduardo: Estado Nación y Globalización. Centro de Estudios para el desarrollo, CED. Ciudad Santiago. Año 2001. Páginas 12 - 26.

Larraín, Jorge: “Identidad chilena”. Capitulo I: El concepto de Identidad, Identidad y mismidad. Editorial LOM, Ediciones. Ciudad Santiago. Año 2004. Páginas 21 – 48.

jueves, 20 de agosto de 2009

trabajo social... =) Aqui se construyen sueños! ;o)

Mi Blog, en donde buscare plantear temáticas importantes y fundamentales para nuestro quehacer y desarrollo como profesionales del Trabajo Social!

Trabajo Social...

Cree este blog con la finalidad de publicar los artículos que iré formulando en mi proceso educativo en la Carrera de Trabajo Social, de la Universidad Tecnológica Metropolitana.

Los artículos deberán estar enfocados en temáticas relacionadas con la primera Unidad, del ramo Trabajo Social 1.
Mi nombre es Génesis, y estoy muy satisfecha con la carrera que decidí estudiar.